Portugal y la falta de gol.
Decía Vujadin Boškov, con su habitual sentido común, que un partido de fútbol, lo gana quien mete más goles. Las ocasiones no contabilizan en el marcador. El gol separa la línea del éxito al fracaso.
Portugal llegaba al Estadio Da Luz con la obligación absoluta de ganar. 65 mil espectadores esperaban ver como la Selecçao daba por fin un puñetazo en la mesa y gana solventemente. Sin Cristiano Ronaldo, los lusos deben demostrar que son mucho más que un solo un jugador. Queiroz, discutido hasta la saciedad, apuesta por un 4-3-3, con Nani y Simao llegando por bandas y arriba Liedson.El seleccionador luso, ex de Manchester y Real Madrid, quien nunca debió haberse sentado en ese banquillo, sigue apostando por Pepe como mediocentro defensivo. El seleccionador luso cuentra con tres centrales superlativos (Bruno Alves,Carvalho y el propio Pepe) y como no quiere sentar a ninguno coloca al ex del Oporto en el doble pivote.
Enfrente,una Bosnia con mucho talento de mediocentro hacia adelante.Miroslav Blazevic deja a su hombre más en forma en el banquillo (Pjanic), en una decisión que muy pocos entienden. El seleccionador bosnio apostaba por la fuerza antes que el talento. Sin embargo, nadie puede desprestigiar al ataque bosnio, liderado por Misimovic,Ibisevic y Dzeko.
En un partido vibrante,Portugal llevó las riendas durante todo el partido. Con un fútbol muy directo y agresivo, inquietó a Hasagic hasta la saciedad, pero no conseguían batir al guardameta del Istanbul BB . Llegó a la otra porteria de todas las maneras posibles, pero tuvo que ser un defensa, Bruno Alves, quien sacara las castañas del fuego. No es la primera vez que sucede ésto, ya que si no llega a ser por el gol de Pepe ante Hungría, Portugal hubiera sido eliminada. Bosnia, por otro lado,jugaba al contraataque, atacando poco pero creando mucho peligro a la portería de Eduardo. La Seleçao dominaba de principio a fin y debió haber encarrilado ese partido, haber firmado una goleada pero no tiene un delantero acorde a su potencia. Acorde a la calidad de hombres como Deco, CR9 o Nani. Liedson, quien ni siquiera es portugués, no es ninguna garantía en la delantera. Falla mucho, le cuesta mucho finalizar. Su recambio, Edinho, no es ni titular en el Málaga. Un jugador que en condiciones normales no estaría convocado. Resulta surrealista que Meireles , centrocampista defensivo por excelencia, sea el jugador que más peligro cree. A Portugal le falta un finalizador, un killer que materialice las ocasiones creadas por sus jugadores. Es algo inexplicable. Scolari probó con CR9 como delantero en la Eurocopa de Austria pero esa idea nunca funcionó. Ésto no es algo nuevo ni muchísimo menos. La mítica selección de Rui Costa, Figo, Couto y compañía no pudo disfrutar de ningún título seguramente debido a este hecho. El mejor delantero portugués de los últimos tiempos fue Pauleta. Titular durante casi una década en la selección lusa, no fue nunca ningún crack. Era un suplente en el PSG y titular con una de las mejores selecciones del mundo. La innagotable cantera lusa ,no fabrica delanteros de calidad desde Fernando Gomes ,allá por 1984. Seguramente ese hecho es el que ha privado últimamente a Portugal de un gran título en las grandes citas. La vez que más cerca ha estado de la gloria fue en la Eurocopa de 2004. Lo tenían todo a favor, jugaban en casa. Figo y Rui Costa coinciden con los jóvenes, con los CR9, Deco y compañía formando un contraste único,un tándem irrepetible. Como no podía ser de otra manera pierden la final contra Grecia, acusando esa fatídica falta de gol.
Volviendo al partido, corría el minuto 89 de partido cuando Bosnia, en una de las jugadas más disparatadas que recuerdo ,dispara dos balones seguidos al palo. No sólo Portugal ganó por la mínima sino que pudo haberse dejado empatar ese partido. En condiciones normales los lusos ya habrían encarrilado la eliminatoria, firmando una goleada notoria. Sin embargo, Portugal se lo juega todo en Zenica, un auténtico infierno.