jueves, 24 de junio de 2010

Diario Mundialista (Dia 14)


24 de junio. Hoy era el día en que Italia se la jugaba, en el que selecciones minúsculas como Eslovaquia y Nueva Zelanda se enfrentaban al partido más importante de su trayectoria, podían hacer historia. Hoy también Paraguay debía confirmar esas buenas sensaciones y afianzarse como primera de grupo. Si no era suficiente, teníamos un duelo directo entre Dinamarca y Japón que se jugaban el pasar o no a octavos. Y por ultima, había un Camerún – Holanda en el que no se jugaban nada pero si se podían ver “cositas” como por ejemplo el debut de Robben.

Previamente al encuentro, muchos veíamos a Italia bastante favorita, puede que a nadie le gustara su alineación, ni siquiera su convocatoria, pero para un selección de su magnitud, el pasar a octavos era una obligación, el peso del escudo era la principal basa de una Italia que hasta con empatar le bastaba.

La azzurra comenzó dormida, tenía muy poca fluidez en su juego mientras que una Eslovaquia, a priori tocada de moral por el gol que les metió Nueva Zelanda, fue a por el partido con una presión asfixiante, muchas recuperaciones y criterio con el balón en ¾ de cancha.

El gol eslovaco llegó pronto de la mano del goleador Vittek. Por su parte, Italia no parecía reaccionar, tenían mucha confianza en llegar pronto al gol, sin embargo, los italianos perdieron muchos balones en su propio campo y estuvieron muy distraídos defensivamente; a causa de esto, en el minuto 73 llegó el segundo gol.

Quedaban 17 minutos y la squadra azzura perdía por dos goles, fue ahí donde despertaron y se fueron todos arriba a intentar la machada. El partido se convirtió en un monólogo italiano que lograron acortar distancias tras una gran jugada de Pepe e Iaquinta que logró culminar Di Natale. Sin embargo, Eslovaquia logró meter un gol en una contra, era el minuto 89 e Italia veía cada vez más cerca la vergüenza mundial, de todos modos lo siguieron intentando logrando meter otro gol, esta vez de la mano de Quagliarella, pero el tiempo no dio para más y Eslovaquia pasó a octavos de final en su primera participación en un Mundial.

El duelo entre nipones y escandinavos fue el otro partido que vi. Japón, que iba de cenicienta en los meses previos al Mundial, llegó hasta esta última jornada dando muy buenas sensaciones, desarrollando un futbol inteligente. El técnico Okada, supo manejar varios registros de juego durante los partidos según le convenía.

Dinamarca venía con una trayectoria marcada por altibajos en sus dos partidos. Los daneses demostraron de sobra su capacidad defensiva, pero carecían de peligro ofensivo, solo Bentdner y Rommedahl salvaban los muebles.

El partido se preveía muy disputado, y no decepcionó. Desde el primer minuto sendos equipos amenazaron la portería rival. Pero Japón se llevó la sartén por el mago al clavar dos tiros libres en el fondo de la red. Japón se adueñó del partido y controló el esférico fabricando más ocasiones de gol. En la segunda parte, los daneses llevaron el peso del partido pero sin acierto, se les notaba la ansiedad de marcar tres goles.

Al final, Japón se las verá con Paraguay, un duelo que yo no vería tan decantado. Holanda se frota las manos al jugar contra Eslovaquia, pero que no se confíen que su rendimiento en la primera fase no es ninguna casualidad.

Las claves del día:

-Dignísimo papel de Nueva Zelanda en este Mundial marchándose invicta y con solo 2 goles en contra.

- Italia ahora mismo es un ridículo Mundial, nadie esperaba que quedara última en un grupo donde también estaban Nueva Zelanda y Eslovaquia.

- Vuelven Arjen Robben y Robin Van Persie, vuelve el espectáculo.

2 comentarios:

FI dijo...

Nadie se imaginaba a Nueva Zelanda invicta, yo sí me imaginaba a Italia eliminada en primera fase.

25 de junio de 2010, 0:03
Panorama Fútbol dijo...

Italia se ha caracterizado siempre por tener un estilo ultradefensivo y no ha tenido ideas en el ataque. Pocos futbolistas se comprometen a la hora de la recuperación y es muy frecuente ver a la totalidad del bloque estar esperando una pérdida del equipo contrario. Todo el flujo futbolístico pasa por las botas de Pirlo (sin él no tienen criterio): distribuye de manera precisa, es brillante en la toma de decisiones y desahoga el juego dando la pelota al que más tiempo tiene para pensar.

Un saludo desde Panorama Fútbol

25 de junio de 2010, 8:31